martes, 30 de junio de 2009

fragmentos Salmo 38

Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;
Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;
Como carga pesada se han agravado sobre mí.
Hieden y supuran mis llagas, A causa de mi locura.
Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,

Ando enlutado todo el día.
Porque mis lomos están llenos de ardor,
Y nada hay sano en mi carne.
Estoy debilitado y molido en gran manera;

Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
Señor, delante de ti están todos mis deseos,

Y mi suspiro no te es oculto.
Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,
Y aun la luz de mis ojos me falta ya.
...
Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;
Y soy como mudo que no abre la boca.
Soy, pues, como un hombre que no oye,
...

Pero yo estoy a punto de caer,
Y mi dolor está delante de mí continuamente.
Por tanto, confesaré mi maldad,
Y me contristaré por mi pecado.
...

No me desampares, oh Jehová;
Dios mío, no te alejes de mí.
Apresúrate a ayudarme...

Jeremías 33:3.-4


"Clama a mí, y yo te responderé,
y te enseñaré cosas grandes
y ocultas que tú no conoces"

viernes, 26 de junio de 2009

quieres gobernar mi corazón...?


Este es un día especial, quiero creer en otra oportunidad
Di un salto mortal, quiero volver a ver un faro en la oscuridad,
no estar tan confusa, solo la ilusión trae desilusión
y es tan fácil de caer


El mundo en que creí, lo eterno y lo fugaz,
prefiero darle fin,
aunque me ocultes la verdad más vulnerable




me siento dando vueltas en el mismo punto
porque la obsesión ha invadido el corazón

miércoles, 24 de junio de 2009

Si Dios me concediese ver mi alma...

 
Si Dios me concediese ver mi alma tal cual es, quizá sentiría una pena profunda al descubrirla tan llena de egoísmo, de maldad, de pecados. Quizá me dominaría un sentimiento de terror ante tanta oscuridad, tanta miseria, tantas cobardías.


Si Dios me concediese ver mi alma tal cual es, le pediría simplemente que me ayudase a fijarme más en su mirada que en mis miserias. Y que me concediese también la gracia de poder susurrar, los días que me queden de vida, a tantos corazones que están a mi lado que también ellos tienen en los cielos un Padre misericordioso que los busca, que los espera, que los ama.

Fuente: www.catholic.net
Autor: P. Fernando Pascual LC

miércoles, 17 de junio de 2009

miércoles, 10 de junio de 2009

lo de hoy


decidir correctamente

 
escribir con propósito,
determinación, energía y sutileza

 
al servicio de Dios para hacer el bien

 
morir para vivir

 
que la vida es una realidad NO un sueño


TratandodeolvidarTextrañoAmifamiliaqueamo


bla, bla, bla.... ¡siiiiiiiiilencio, plis!!

martes, 9 de junio de 2009

Carta abierta (25 mayo)

Siendo honesta, tengo que confesar que las últimas semanas no he estado bien. Y mi silencio habla por mí, en todas partes, todos me dicen: "estás muy callada" ¿qué tienes? y sólo lucho por seguir en silencio... es mejor para mí y para otros. He tratado de hablar con algunos de mis amigos, pero no he podido, hay demasiada confusión como para poder decir algo coherente.

Hay días en qué vivo sin la comunión con Dios, tratando (inutilmente) de evadirlo, pero el día a día es demasiado pesado, vienen cargados de sin sabor, de dolor, de demandas a las que no puedo responder estando lejos del estanque donde puedo beber el agua para mi sed; y comienza a preocuparme que la enfermedad de mi alma esta enfermando mi cuerpo, todo duele, he estado en el médico tres veces en las dos ultimas semanas.

En medio de mi confusión y de mí "enredo" he decidido hablar con Jesús, tal vez Él pueda entender esto que yo no logro ver, no tengo que disimular y no tengo que intentar agradarle, él me conoce y con gran esperanza de que como en otras ocasiones, podrá librarme de este terrible mal que hoy padece mi cuerpo, mis huesos, mi alma; he logrado caminar, mi letargo se ha visto interrumpido pero es demandante: morir, morir, morir, las razones de "diana" no son válidas y por más que trate de defenderlas me llevaran al camino sin salida...

Y esto de renunciar a lo que pienso, a lo que creo o a "mis razones", ha sido lo más difícil, es parte de mi orgullo, de mi sentido de grandeza (o pequeñez) el que no me permite dejar esto tirado.

Hoy (como muchos días) no pude conciliar el sueño temprano, hicé vigilia tratando de buscar paz, tranquilidad de aquietar mis peticiones y Dios me sigue sorprendiendo, Él sigue siendo quien Es. No puedo tratar de justificar con mis razones los propósitos de Dios, eso es una utopía que al final trae frustración.

Esto lo escribí hace unos días y HOY, ubicada en mi realidad puedo confirmar que siempre hay camino... "Sendas Dios hará..."

lunes, 8 de junio de 2009

ALGO...


ACCEDIENDO (DESDE YA)
A LA VIDA ETERNA



NUNCA, YO NUNCA DEJARÉ DE AMARTE


SOY UNA LOCA, QUE SE DIÓ CUENTA
QUE EL TIEMPO ES MUY POCO


¿QUÉ HACE UN LUNES EN VERANO?
Y ¿QUÉ ESTOY HACIENDO YO...?


HACIENDO UN PARETO
ENTRE LO IMPORTANTE Y LO URGENTE
PARA PODER DECIDIR!!!

sábado, 6 de junio de 2009

---Volver a soñar


Por fin se pudo reaccionar,
y prevenir que lamentar
porque hay heridas
que no cesarán con besos

viernes, 5 de junio de 2009

CUANDO UN AMIGO SE VA (Facundo Cabral)

Cuando un amigo se va
Queda un espacio vacio
Que no lo puede llenar
La llegada de otro amigo

Cuando un amigo se va
Queda un tizón encendido
Que no se puede apagar
Ni con las aguas de un río

.......
Cuando un amigo se va
Galopando su destino
Empieza el alma a vibrar
Por que se llena de frío

Cuando un amigo se va
Queda un terreno baldío
Que quiere el tiempo llenar
Con las piedras del astío


Cuando un amigo se  va
Se queda un árbol caído
Que ya no vuelve a brotar
Porque el viento ha vencido
.......

ALMA ABATIDA

Hace unos días tuve una crisis de depresión,
y hoy sigo luchando contra mis propios pensamientos,
porque al permitir que las emociones controlen las situaciones
nos dejamos llevar a permitir hacer cosas que no nos convienen...
 
bueno, aqui les dejo este artículo que me parece de interes. saluuuuuuuuudos!


Texto Bíblico base: Salmos 42.5

Este es un salmo escrito por un hombre envuelto en un profunda lucha personal. En el versículo 3, el salmista describe su condición: «Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche.» En el versículo 6, con una franqueza que nos asombra, confiesa: «Dios mío, mi alma está en mí deprimida.»

Para muchos de nosotros, la depresión es inadmisible en quienes pertenecen al pueblo de Dios. ¿Cómo alguien que tiene acceso al poder ilimitado del Dios de los cielos y la tierra puede llegar a estar deprimido? Creyendo que esto es un pecado, con frecuencia presentamos a los demás esos valientes —pero huecos— despliegues de triunfalismo que pretenden convencer que estamos viviendo la victoria de Cristo cada día.

La verdad es que la vida con frecuencia nos lleva por caminos en los cuales experimentamos toda gama de emociones y sentimientos que son propios de nuestra frágil humanidad. En la honesta confesión del salmista no encontramos otra cosa que la sincera expresión de sentimientos con los cuales todos hemos luchado en ocasiones. Hasta el Hijo de Dios no se vio librado de ellos; frente a la inminencia de la muerte, confesó a sus más íntimos: «Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte.» (Mat 26.38)

El problema no está en experimentar estos sentimientos. Ellos son la reacción de nuestra alma a situaciones adversas y tristes; normales en cualquier persona. El problema radica en la tendencia a dejar que nuestros sentimientos sean los que gobiernan nuestra vida. Es precisamente en esto que muchos cristianos caen. Ceden frente a los sentimientos de abatimiento, angustia, tristeza y desánimo y esto los lleva a abandonar la oración, el congregarse y su devoción a Dios, lo cual, a su vez, produce aun mayor depresión.

Nuestros sentimientos son inestables, cambiantes y poco confiables. Piense en todas las cosas que tenemos que hacer cada día y que no podemos depender de lo que sentimos. El solo salir de la cama cada mañana implica una batalla colosal con sus sentimientos. Usted hace caso omiso del revoltijo interior, y saca el pie de la cama de todas formas.

El Salmista reconocía el peligro de permitir que sus sentimientos comenzaran a dirigir su vida, y él mismo confronta con firmeza a su corazón: «¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí?» Luego, con tono firme, le dio una orden: «Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez por la salvación de su presencia.» Esto es imponer los principios eternos de la Palabra sobre los sentimientos pasajeros del momento. Como líder, usted tendrá muchas veces que dar este ejemplo de disciplina a los suyos.

Para pensar:
¿Cuáles son los sentimientos con los que lucha con más frecuencia? ¿A qué comportamientos lo invitan estos sentimientos? ¿Qué necesita hacer para que sus sentimientos no gobiernen su vida? ¿Cómo puede vivir una vida de mayor estabilidad emocional?

Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright ©2009 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.

miércoles, 3 de junio de 2009

te mentiría


te mentiría sí te digo que
---- me muero
---- NO puedo
---- no te preocupes lo que me hiciste no me va a doler