miércoles, 30 de marzo de 2016

AL AMOR DE MI VIDA

Muchos los sueñan, pocos tenemos el valor de esperarlo con paciencia.


Así le digo a mi papá, el hombre quien me ha enseñado amar y al que amo con toda mi existencia. Ahora pienso que lo haré contigo, así lo quiero, así lo espero. Dios es mi luz y guía, espero que sea el tuyo, el único requisito indispensable es que le creas, que estés dispuesto a amarlo cada día de tu vida, cuando salga el sol, cuando oscuro el cielo esté, cuando el árbol de su fruto, cuando la tierra solo ofrezca abrojos, esa será toda mi garantía.


Confieso, que llevo mucho tiempo esperándote, una que otra vez creí haberte encontrado, pero no, sigues por llegar, sigo esperando encontrarte, y eso me alegra, porque todo éste tiempo ha sido de preparación, de saber exactamente cómo está mi vida, de aceptar lo que Dios tenga preparado para nuestra existencia.


Aún no te reconozco y no sé si quizá ya te conozco, pero quiero pedirte que me tengas paciencia, no espero que seas perfecto, nadie lo es, sí que reconozcas tus errores, tus yerros, que estés dispuesto a permitir que Dios trabaje tu vida, y que podamos construir un camino juntos. A veces soy intensa, hay días que me gusta hablar poco, hay momentos que la vida me confronta y me gusta estar pensativa para asumir lo que se debe hacer. Me encanta la luna, las estrellas, las flores, así que querré tomar fotos y verlas, una y otra vez, sueño con todos los lugares a los que puedo ir a caminar, conocer (es una lista larga), espero que te guste alentar mis pasos, así sea a los alrededores de ésta ciudad o de casa.


Amo mis amigas, las que están lejos y cerca, es muy probable que te hable​ ​mucho​​ ​de todas ellas, que realmente, son pocas, estarán felices de conocerte, así que tenles paciencia, porque querrán saberlo todo de ti, y te apreciarán, tenlo por seguro. Te tendré paciencia, oraré cada noche por ti (desde ya lo hago), animaré tus sueños, cada mañana te regalaré mi primer sonrisa, abrazaré contigo tus metas, ​​​sostendré tu mano fuerte en el buen camino y​ ​cuando el camino sea pedregoso no te soltaré, aunque me lo pidas.


Quizá no he amado como tú esperas ni como yo imagino, pero estoy dispuesta hacerlo​ ​a nuestra manera​, aprender a tu lado, a conocerte cada momento, a seguir intentándolo una y otra vez, seguir apostando cada mañana por éste proyecto de vida. Me gustaría que mis amigos-as y familia, nos digan que se alegran de vernos juntos y que el tiempo nos haya reunido y se encargue de confirmarlo.​

A MI AMOR NO CORRESPONDIDO

Escribir una carta de despedida siempre es una terapia que libera el alma, aun cuando no se entrega

 

Hemos sido buenos amigos desde hace mucho tiempo, eres un hombre que admiro, que me agradó conocer más allá de lo que muchos solo ven, tu esfuerzo, tu dedicación, tu nivel de responsabilidad, cada faceta de tu personalidad tenían su encanto, tanto que te lo confesé hace unos meses; por ello no fue novedad que nos habláramos tanto,  era lo que quería hacer, conocerte era un reto para mí; ahora preguntas por qué he cambiado, te lo voy a explicar, en mis letras, a mi modo, ya sabes que sí algo me talla el alma tengo que liberarlo para estar en paz.


¿Recuerdas lo que te dije hace unos meses? ¿Y recuerda que te comprometiste a pensarlo y darme una respuesta? Pues tengo que admitir que por muchas semanas me quedé esperando, pero tu silencio ante mi confesión se hizo insoportable, al final entendí tu respuesta, fue lo más doloroso, además de vergonzoso y claro que nuestra amistad tenía que cambiar, no era lo que quería, pero no quiero alguien cobarde en mi vida, alguien que no es capaz de hacerse responsable y dar un paso adelante para tomar en sus manos a un corazón que está dispuesto con las puertas abiertas.


Para mí hubiera sido más fácil saber con qué cartas podía jugar y no ilusionarme; Intenté que fuera borrón y amistad nueva, pero cuando hablamos y me haces comentarios o reclamos de mis ausencias, esas frases ambiguas que me hacen pensar que quizá si hay un interés, me molesta, me molesta que por tanto tiempo he estado cerca y no mencionas algo, pero sí pides explicaciones, entonces como fui yo la que inició éste tema, yo tengo que clausurarlo, así que quédate con tu vida, con tus sueños, con tus dudas, yo sigo adelante, tranquila, con la satisfacción de haber sido una valiente a la que le rompieron el corazón, una valiente que decidió no esperar sino saber, una valiente que conoció un cobarde que no pudo asumir un papel en ésta historia.


Al final fue mejor así, hoy lo entiendo y te lo agradezco.