La muerte es de las formas fáciles de enfrentrar la efímera existencia.
Nos recuerda que la vida solo es viento y se va.
Nos quita los aires de insuperables.
Ayuda a verte tan necesitado e indefenso como un pequeño.
Nos revela que no por mucho poseer somos intocables, por el contrario solo respirar nos hace suceptibles a la muerte.
Te hace asumir la triste realidad: Hoy somos y mañana ya no.
De esos días en que tengo la certeza de que moriré, quizá no hoy o mañana pero pasará.
Sin más explicaciones aquí concluye...
No hay comentarios:
Publicar un comentario