"En la mayoría de nuestros corazones existe un temor no confesado
de que someter nuestros deseos significa ondear la bandera blanca de la derrota,
y alejarnos de cada uno de los sueños que hemos tenido.
Esa es la forma como algunas personas se acercan a Dios;
agregan la frase "sólo si es tú voluntad" al final de una oración no muy apasionada.
No lo dicen con la confianza sincera en sus corazones
de que Dios desea darnos lo mejor,
sino que lo expresan con un espíritu de resignación
ante la creencia de que Dios probablemente no quiere darnos ciertas cosas;
es como si hubiésemos perdido de vista la bondad de Dios"
Capítulo 2 Someterse, el punto donde comienza
escrito por Vilkler, Sharon
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