Ayer mientras pensaba muchas cosas,
lo vi, lo vi allí en aquel lugar donde ahora habita,
indefenso, expuesto, con fuerzas y anhelos
de seguir siendo quien es hasta ahora
y quien debe ser.
Y sentí ganas de llorar,
admirada por todo lo perfecto que existe,
y quisé gritar emocionada por lo que se
me permitía ver y disfrutar...
Y sólo pude balbucear,
¡Dios es eternamente sabio y
NO hay quien pueda entender su sabiduría!
(Sin más explicaciones aqui concluye...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario