
El tiempo, el implacable el que pasó,
siempre una huella triste nos dejó.
Qué violento cimientose forjó
llevaremos sus marcas imborrables.
Aferrarse a las cosas detenidas
es ausentarse un poco de la vida;
La vida que es tan corta, al parecer,
cuando se han hecho cosas sin querer.
En este breve ciclo en que pasamos
cada paso se da porque se siente
para hacer un recuento ya nos vamos,
y la vida pasó sin darnos cuenta.
La razón de vivir deja una huella
que lejos de borrarse se incorpora
a tus ojos tan llenos de recuerdos
que cuando menos se imaginan afloran.
Porque el tiempo, el implacable
y el que pasó
siempre una huella dejó.
P. MILANES.
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